Hace unos días EEM y sus colaboradores habituales (Enromer, Isi, Edu y Migwelor) tuvimos la oportunidad de probar la experiencia de realidad virtual Outbreak de Zero Latency. Os contamos lo que vivimos y si recomendamos ir a disfrutarla.
Cortesía de Zero Latency y de We Garage desde EEM pudimos ir a Zero Latency, en la Calle Londres 25 de Madrid. Hay varias experiencias de realidad virtual pero elegimos, recomendados por la agencia de prensa, Outbreak, consistente en disparar a todo zombie que viéramos.
Pudimos ver de primera mano cómo ha mejorado respecto de la versión que probamos hace unos años. Para empezar ya no se usan mochilas para detectar el movimiento, ahora solo tenemos los cascos y el arma, lo que es un muy prometedor comienzo.
Tras un tráiler llegaron las explicaciones de Carlota, quien muy amablemente nos dio los mejores consejos para disfrutar al máximo. Una vez metidos en harina y tras unas pruebas de puntería llegó el momento mata-zombis y la experiencia es absolutamente satisfactoria con una latencia nula y unos gráficos realmente llamativos, en ultra alta definición y siempre fluidos.
La experiencia dura unos 35 minutos que, como podéis imaginar, se pasan volando, y durante los cuales tenemos dos armas predefinidas, una ametralladora y un fusil, los cuales podemos sustituir temporalmente por armas mucho más grandes que vamos encontrando por el camino y que suponen una ayuda valiosísima. Dichas armas solo duran un cargador pero merecen la pena.
Siempre hay alarmas de proximidad para evitar que nos choquemos con los compañeros o contra las paredes.
Tras la experiencia, Zero Latency provee, pasados unos minutos, de vídeos generados por IA en los que podemos ver nuestro desempeño y cómo nuestros movimientos se han reflejado en el juego, sin duda muy curioso. Podéis ver el reportaje a continuación:
Llega el momento de los pros y las contras. En los primeros destaca la ausencia de mochila, los gráficos y lo bien que funciona el juego siempre, sin cuelgues y con una fluidez magnífica. Además se han doblado las voces y traducido los textos, lo que ayuda muchísimo en la inmersión.
En las contras algunos zombis se quedan atascados al entrar en el escenario pero nada que estropee la experiencia. Sí que deben revisar el sistema de sonido ya que comunicarse con los compañeros por los auriculares que tienen los cascos es tosco y no se escucha bien, casi compensa mejor guiarse por el oído.
La verdad es que se nota que han pasado los años y Zero Latency ha ido aprendiendo mucho desde la primera experiencia, ahora se disfruta mucho más y el juego es mejor. SIn duda una visita obligada para los amantes de los videojuegos que busquen ese «algo más» que la consola en casa no permite.
Zero Latency está en la Calle Londres 25 de Madrid, con presencia en varias ciudades más de España. Nuestra visita ha sido cortesía de la empresa y de We Garage, a quienes agradecemos que hayan hecho posible esta crónica.