Si mezclamos la perspectiva isométrica y la gestión de recursos de juegos como Diablo, las plataformas de Astro Bot y el mundo abierto… más o menos sale Stonefly, porque no es fácil definirlo. Es realmente original y, a la vez, muy extraño.
Stonefly es un videojuego de acción y aventura con elementos de exploración desarrollado por Flight School Studio, distribuido por Tesura Games y al que, gracias a ellos, hemos podido jugar con calma. La trama nos cuenta que Annika es una adolescente que vive con su padre, quien se pasa el día cacharreando con «unidades», es decir, mechas con forma de insecto. Tiene mucho cariño a una de ellas, justo la que la protagonista coge prestada y acaban robando. Entonces deberá recuperar la joya perdida de la familia sirviéndose de su ingenio y su destreza, ayudando a mercaderes en sus misiones y necesidades.

Desde luego la mezcla de plataformas con vista isométrica es, cuanto menos, curiosa: avanzamos con el mecha, saltando y planeando de rama en rama y de hoja en hoja, aprovechando las corrientes de aire y recopilando recursos para avanzar, llegar a más zonas, hacer frente a más enemigos y todo para, al final, lograr llegar al aparato perdido. De camino, comerciar con dichos recursos para mejorar nuestro mecha y hacerlo más rápido, fuerte, preparado para recolectar a más velocidad, aguantar golpes y llegar más lejos. Los recursos se encuentran por todas partes y para recolectarlos tenemos que presionar un botón, quizás la parte más incómoda ya que, para asegurarnos de que cogemos todo, hay que estar presionando el botón sin parar.
Los combates en Stonefly son en las clásicas “arenas”, es decir, zonas que se cierran para que tenga lugar el enfrentamiento, y no se puede salir hasta que se acaba con ellos. Lo que sí se puede hacer es colocarnos en sitios más o menos estratégicos para hacerles frente, pero no podemos huir para pasar de largo. Para vencer hay que echar a los enemigos de la arena, fácil de decir pero difícil de hacer porque muchos son muy rápidos, con ataques directos y duros y necesitan de varios toques para ser vencidos. Los toques necesarios aparecen justo encima de ellos en forma de puntitos blancos, y según los vamos golpeando se van reduciendo hasta que se acaban.

Una vez que termina el combate la zona se vuelve a abrir y podemos avanzar. Para saber el camino podemos darle a un botón y aparecerá una guía en forma de luciérnagas luminosas que vuelan en dirección a nuestro destino, es solo seguirlas, y podemos hacerlo siempre que queramos, no está limitado.
Técnicamente, eso sí, funciona todo bien, con gráficos coloridos, una banda sonora relajante y unos textos correctamente escritos, aunque se haya colado alguna que otra errata. La idea es buena y funciona hasta cierto punto, porque cuando se superan apenas dos horas uno ve realmente las limitaciones, y aquí vamos con los contras de Stonefly:
- Las plataformas no están bien diseñadas y es fácil quedarse atascado intentando avanzar, sobre todo por una pésima representación de los colores que indican la profundidad.
- Por culpa de esto hay ramas a las que creemos que podemos llegar y no podemos porque estaban demasiado altas, otras por encima de todas que se superponen a la pantalla y no vemos nada, y otras en las que parece que sí, que podemos posarnos, pero no son parte del escenario y caemos al vacío. Un caos de mucho cuidado.

- Los enfrentamientos, que empiezan bien, también tienen su caos: al poco de empezar ya tenemos muchos enemigos, tantos que es muy difícil ver cuándo van a atacar y contrarrestarlos.
- Por desgracia estos enemigos son muy duros y al poco de ser vencidos, si no los expulsamos del escenario, vuelven al ataque con toda su vida.
- La muerte va a ser una constante y no es agradable, aunque al menos hay abundantes puntos de control para no tener que retomar desde muy atrás.
- Al recibir materiales, estos pueden desaparecer del escenario por una extraña inercia que los hace moverse solos, haciendo que nuestros esfuerzos por acumularlos se frustren.

- Los textos a veces aparecen superpuestos y otras veces superan el tamaño de la caja en la que aparecen. Se han colado varias erratas.
- El avance no queda claro y muchas veces parece que nos piden ir a una rama inaccesible, hay que estar dando vueltas y vueltas hasta encontrar dónde hay que posarse. Lo más sencillo es ir a YouTube a consultar vídeos de juego.
CONCLUSIÓN
Stonefly es una experiencia distinta, no podemos decir relajante porque cuando hay muchos enemigos en pantalla es muy tensa, pero sí que se hace diferenciar del resto. Necesita un buen repaso para sus fallos en combate pero la podrán disfrutar los jugadores con paciencia que gusten de lo que propone.
Podéis escuchar el análisis en el programa 4×04:
Desarrolladora: Flight School Studio.
Distribuidora: Tesura Games (edición normal y coleccionista). Analizado gracias a código de descarga.
Género: plataformas, acción, rol.
Plataformas: PS4 (compatible con PS5), Nintendo Switch.
Plataforma analizada: PS5.
Idioma: textos en castellano.
PEGI: 7+ (violencia).
Precio: 19,99 edición normal; 39,99 edición coleccionista.
